




En Decathlon tenemos varios modelos. Las de mil colores que anuncian en televisión (arriba en la foto) y que cuestan 11,95€...
... y estas que han sido mi elección final. Llegan por la rodilla, no se cuela nada y parecen una bota de piel. Originalmente son para montar a caballo, pero al ser de goma sirven perfectamente para la lluvia. Su precio es de 12,95€.
Son las preferidas por las famosas para pasearse por el festival de Glastonbury, y hasta Jimmy Choo realizó una colaboración diseñando un par con piel de cocodrilo negra. Son botas resistentes y que no calan nada, y es que los ingleses de agua saben un rato. Esta vez sus precios rondan los 70€.
Para las más fashionistas tenemos la cooperación que hicieron Vivienne Westwood y Melissa, la marca de los zapatos de plástico termo-inyectable reciclable con olor a caramelo. Unas botas de agua cortas, con botones y vivos colores para elegir (hay hasta un modelo con purpurina). Estas monadas salen por unos 85€.
También tenéis éstas de Giosseppo por 36€...
... éstas de Fun & Basics por 49,90€ ...
... y éstas preciosidades de Burberry por el valor de 220€.





El leopardo es un clásico impertérrito: te puede gustar más o menos, pero año tras año conserva su pequeño hueco en todas las colecciones. Hace un tiempo que se vulgarizó y el llevar algo con este estampado era igual a ser una ordinaria, pero originalmente era motivo de estatus social y de dinero.












Mostaza
Más elegante que el amarillo común, el mostaza, al contrario de lo que mucha gente piensa, combina con muchísimas opciones. Blanco, negro y denim para las más mojigatas, y para las echadas para delante morado, rojo, azul, verde, marrón, naranja y gris. Las prendas con estampados de flores le sientan también estupendamente.


Si Audrey lo lleva, ¡es apuesta segura!


Rosa
Se acabó pensar que los abrigos rosas son para las niñas. El rosa pega fuerte de nuevo, y hay que aprovecharlo. ¿Los tonos más favorecedores? El chicle o fucsia, el magenta y el palo. Mientras el fucsia y el magenta quedan mejor con negro, el rosa palo tiene una gama mucho más amplia con la que combina a la perfección: blanco, beige, amarillo, gris, caqui... Eso sí, hay que tener cuidado, ¡porque se ensucia enseguida!







Estilosos, elegantes, estilizadores y prácticos. Se acabó eso de usarlos para trajes de etiqueta o por hombres de negocios. Ahora se llevan con minifaldas, faldas lápiz, pantalones capri y minishorts. ¿Y por arriba? Tanto camisetas como camisas vienen de perlas. Y es que a diferencia de los cinturones, los tirantes no marcan la cintura creando antiestéticas formas y ayudan a disimular la barriguita.
Símbolo grunge tanto o más que las camisas de cuadros, las medias rotas (da igual que sean tupidas, cristal o de red, pero siempre negras) han vuelto con fuerza, como los noventa. No valen con cualquier estilismo, por lo que resérvalas para momentos informales o cuando quieras dar carácter a un outfit más cañero. Con el denim y el cuero negro casan estupendamente, aunque no recargues el look o parecerás una estrella de los 80 venida a menos. Es decir: van geniales con Doc Martens, tachuelas y demás, pero todo junto da más aspecto de vagabunda que de moderna. Dosifica estos puntos y tendrás más diseños distintos y mantendrás el estilo sin sobrepasarte.
Cada año ganan más puntos. Antes que nada, dejemos claro que lo que se lleva es lo de la foto superior, no ESTO. Nada de calcetines blancos de deporte: ahora el calcetín es una prenda más para ser expuesta, y como tal, debe ser perfecto. Preferibles de materiales buenos (lana o algodón de alta calidad), de canalé y en colores neutros, para que la sandalia no pierda su protagonismo (aunque los de mezclilla de Prada son fabulosos). Si además tienen incrustaciones de strass o bordados, son indicados para outfits nocturnos.
Uno de los complementos masculinos por excelencia que hemos ido apropiándonos poco a poco, pero que aunque los adaptemos a nuestro estilo nunca pierden su virilidad. Hay que compensar muy bien las demás prendas del look para que no parezcamos un chico (si no es esa nuestra intención, claro). Con traje de chaqueta queda un resultado muy clásico y formal, excesivo tal vez, pero si prescindimos de la chaqueta y optamos por ir sin nada o con un chalequillo, el estilismo se refresca y nos permite llevar una camisa con pinzas que resalte las formas femeninas y no nos haga perder nuestra identidad.
Si no los llevabas hace 50 años, eras un bicho raro. Si los llevas ahora, más bicho raro aún. Y es que aunque los sombreros gusten a todos, no a todos quedan bien. Hay que tener en cuenta la ocasión (ir a clase, pasear, una boda...), la época del año, la hora del día, y sobre todo y más importante, tu altura. Si superas el 1,70 de estatura, atrévete con pamelas, borsalinos, panamás... cualquiera te viene bien. Si por el contrario no alcanzas esa medida, decántate por sombreros más abombados, como las boinas, pero jamás planos o de ala ancha, porque te harán más baja.
O cómo cogerle la ropa a tu hermana pequeña. ¿Qué es un cropped top? Pues una camiseta venida a menos, o un top por encima del ombligo. La ideal es gris, de algodón, un poco ancha, y si está pasada, mejor. Pero o tienes un vientre plano como una tabla, o déjalas en el cajón. ¿Que aún así te resistes o quieres dar salida a algún top antiguo que te encanta y se te ha quedado corto? Pues haz como Kate Bosworth y póntelo encima de otro más ceñido y ¡voilá!
Como un grandioso grupo de Facebook predica, "Leggins are not pants, so cover your ass". O lo que es lo mismo, los leggins NO son pantalones, así que cúbrete el culo. A caballo entre las medias y las mallas, no son ninguna de las dos, así que mejor andar sobre seguro y no arriesgarnos a enseñar al mundo nuestra ropa interior. Son perfectos para llevar con vestiditos cortos, camisolas largas o debajo de una minifalda, pero ni se os ocurra llevarlos al descubierto. Con unas bailarinas y dejando los tobillos al aire quedan muy favorecedores, pero como con los otros complementos, si nuestros tobillos o nuestras piernas no salen bien paradas con esta prenda, por muy de moda que esté, podemos elegir entre subirnos a unos tacones o buscar unas medias enteras (preferiblemente negras), que estilizan y sientan mucho mejor.