lunes, 25 de marzo de 2019

NOBuy, LowBuy, Budgeting... ¿Qué significan?

Si eres consumidora de YouTube o Instagram habrás notado un auge de nuevos términos que pueden ser un poco confusos. 


Ya estamos familiarizadas con el Project Pan, el minimalismo, el decluttering... Pero ¿qué significan todas estas nuevas tendencias? Hoy os las explico. 


El año pasado os hablé ya del #NoBuy. Básicamente es lo que su propio nombre indica: NO COMPRAR. ¿Qué no compras? Las categorías que tú misma veas convenientes. Puede ser tanto ropa, como maquillaje, como decoración para la casa, como papelería, como comida basura, como zapatillas de deporte... Está en ti el saber identificar tus puntos débiles para trabajar en ellos. 
Este reto no trata de ser un castigo, sino más bien una comprensión de nuestros problemas. Gracias a él podrás darte cuenta de tus hábitos, tus impulsos, el por qué de esos detonantes y acabarás conociéndote mejor a ti misma. 


Una de las grandes "culpables" de que este movimiento se haya hecho viral ha sido Hannah Louise Poston. Desde su humilde canal de YT retransmitió su año sin comprar nada y ha conseguido conectar con miles de personas que han querido sumarse al reto durante 2019. Si buscáis consejos para reducir vuestras compras, evitar tentaciones o simplemente escuchar lo bien que se expresa, os recomiendo encarecidamente su canal.  

El #LowBuy es menos restrictivo: te permites una cantidad de objetos en cada categoría, porque (supuestamente) tienes mayor autocontrol. Puede ser muy interesante después de un #NoBuy, para irte insertando de nuevo en el consumo. También hará que pienses mejor en lo que vas a comprar, porque al ser un número limitado no puedes excederte y debes elegir con mucha más cabeza. 

El #Budgeting es lo que toda la vida se ha llamado "tener un presupuesto" (pero ya sabemos que en inglés todo suena más cool) Por cada categoría asocias una cantidad de dinero e intentas no sobrepasarla. Puedes plantearlo de manera semanal, mensual o anual, según mejor te convenga. Esta sería la "dieta de mantenimiento" del consumismo: una vez que ya has perdido el peso que querías (romper hábitos perjudiciales) ya puedes hacerte cargo de tu economía de nuevo, con mejor cabeza y de manera responsable. 


El año pasado probé un poco de todo: hice un Project Pan anual, durante el mes de agosto no compré nada, limpié a fondo mis armarios y doné/vendí muchísima ropa... y podría decir que tuve una catarsis a nivel medioambiental. Sabía que el sistema en el que vivimos no era sostenible, pero no hasta esos niveles. Al planeta le queda menos de 2 décadas si seguimos a este ritmo y ya vamos tarde para solucionarlo. 

Al haber reducido tanto mis pertenencias lo que quería conseguir es que no entrasen más, y que lo que lo hiciese tuviese un valor, un sentido y mandase un mensaje a las empresas. Lo que compras tiene mucho valor a nivel global aunque no lo creas, así que es hora de poner más cabeza en ello. 


Mis objetivos en cuanto a ropa

· Evitar los impulsos ·
Si algo me gusta tengo que esperar mínimo dos semanas antes de comprarlo. Para evitar caer en la tentación también sirve el borrarse de las newsletters, no ir de compras cuando estés aburrida y sacar toda tu ropa (y me refiero a TODA) del armario y hacer una pequeña limpieza: cuando descubras todo lo que tienes y las miles de combinaciones que puedes hacer con ellas no tendrás excusas para salir a comprar más. 

· No comprar ninguna prenda hecha de poliéster, acrílico o nailon ·
Sólo cumpliendo esto ya reduciría considerablemente mi impacto, ya que el 95% de la moda actual contiene estas fibras en su composición. El lino y el algodón sí son tejidos compostables, pero igualmente es necesario reducir su consumo porque sus cultivos necesitan muchísima agua.    

· Pedir prestado o comprar de segunda mano ·
Si en algún momento necesitase una prenda concreta para algún evento en vez de correr a buscarla en una tienda primero usaría algo de mi propio armario, luego probaría a pedirla prestada a una amiga y por último intentaría alquilarla o comprarla de segunda mano. Una persona normal no acude a tantísimos eventos de etiqueta como para justificar tener colgados tantos vestidos en el armario. 



Mis objetivos en cuanto a maquillaje/belleza

· Gastar antes de reponer ·
Algo tan sencillo como acabar antes todo lo que ya tienes evitará compras innecesarias y que tus productos caduquen sin haberlos usado lo suficiente. Retos como los de Project Pan, Shop my Stash ("comprar" dentro de tus propios cajones) o Makeup Basket (elegir ciertos productos para concentrarte en ellos cada semana/mes y así darle uso a todo) son muy útiles para irles dando salida al maquillaje que ya tenemos. 

· No comprar repuestos ·
Puede que un producto concreto te guste muchísimo, tanto que quieras usarlo para siempre, pero amontonarlo en tus armarios no es la solución. Puede caducarse y además tu piel y tus preferencias pueden cambiar con el tiempo.

· Comprar sólo a marcas cruelty free y veganas ·
Ya he limpiado completamente toda mi colección de maquillaje y cosmética que testase en animales o que incluyese ingredientes provenientes de ellos. Ahora todo lo que entra cumple estas dos condiciones e incluso algunas más (son libres de tóxicos innecesarios, provienen de empresas andaluzas emergentes, tienen envases reciclables y políticas medioambientales...)



Y vosotras, ¿os habéis sumado a algunas de estas tendencias durante este año? ¿Qué tal os está yendo? ¡No dudéis en comentar!

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